Güerrín
Es el templo de la pizza en Buenos Aires. Desde 1932, sus hornos a leña no paran ni un segundo. Es ruidosa, caótica y absolutamente deliciosa. Una experiencia que todo viajero debe vivir.
La verdadera pizza porteña se come de parado y con mucha muzzarella. Estas son las paradas obligatorias cerca del hostel.
Es el templo de la pizza en Buenos Aires. Desde 1932, sus hornos a leña no paran ni un segundo. Es ruidosa, caótica y absolutamente deliciosa. Una experiencia que todo viajero debe vivir.
Sus paredes están empapeladas de fotos de deportistas y autógrafos de famosos. Es una pizzería con muchísima alma y una de las mejores Fugazzetas (pizza de cebolla y mucho queso) de la ciudad.
Ubicada a metros del Obelisco, es famosa por su masa gruesa (‘al molde’) y su cantidad obscena de queso. Entrar acá es como volver a los años 50 en Buenos Aires.
Ellos se adjudican la creación de la Fugazzeta. Es una pizzería más familiar y relajada, perfecta si querés sentarte un rato y disfrutar del ritmo de la calle Corrientes desde la ventana.
Está un poquito más alejada, pero es la favorita de los verdaderos fanáticos de la pizza. Su muzzarella tiene un sabor distinto, más intenso, y la masa es perfectamente crocante.